lunes, 22 de junio de 2009

Mali: "y a pas de problem"

Después de las agradables temperaturas de Guinea, volvemos al calor y a los mosquitos. También volvemos al acoso al turista ("y a pas de problem"), no demasiado agresivo de momento, pero un poco peñazo de cualquier manera.

No sé si Bamako con su temperatura, polución, suciedad, atascos y pelmas callejeros puede llegar a ser amada, aunque reconozco que le veo potencial. Las callecitas adyacentes a las principales tienen un sabor de barrio o de pueblo muy agradable, todo el mundo a la fresca por las noches haciendo su vida en la calle: la tele -compartiendola con los vecinos-, la higiene -lavando y lavandose-, la animada charla a la que tan dados son los africanos, o el simple dolce far niente...

Para alborozo y regocijo de nuestros abnegados lectores, somos los felices dueños de una nueva cámara de fotos. El comprarla ha sido una ardua tarea (todo sea por vuestra alegria), porque en Bamako no hay mucha oferta y hay que regatear a tope, pero se pueden encontrar cosas.

martes, 16 de junio de 2009

Mali, antes de que llegue la tropa

Llevamos ya unos días en Bamako consiguiendo el visado de Mali una vez ya dentro, de chiste. Queremos salir cuanto antes a visitar el país, adelantarnos a las hordas de turistas que llegarán con el verano. Ademas Bamako esta "curioso" estos días. Antes de que lleguen las lluvias limpian el alcantarillado. Sacan montones de sustancia negra que dejan sobre las aceras, dejando algunas de ellas completamente cubiertas. En teoría pasa un camión para llevárselo quien sabe donde, el problema es cuando empiezan las lluvias como es el caso y el camión no ha pasado, imaginároslo, todo bien repartidito por las calles. El equipo que recoloca los bloques de hormigón para cerrar el alcantarillado debe de ser otro que también anda retrasado, para alegría de las ratas que se pasean por entre los puestos de comida que colocan en esas mismas aceras... ¿Y dónde acaba todo? Barrido por las aguas y sin tratar en el Niger, el mismísimo río de donde sacan el agua "potable".

En Guinea apuramos las dos semanas de visado que teníamos, entre cataratas, cañones, selva, lianas, y mucha espera para los desplazamientos. Llegamos a pasar día y medio en un cruce para salir de Douki, un pueblito sobre un cañón impresionante. No vimos ni un solo turista pero sí mucho voluntario americano de Peace Corp. Y todo verde fosforito, ahora que ya han empezado las impresionantes tormentas. En la entrada a una catarata, tras caminar 8kms bajo el soleil, nos encontramos con un puesto militar, y nosotros sin "pase"... El soborno que nos pedían no era mucho, 10.000 francos por persona (1,5euros), pero quisimos negociarlo a la mirtad casi por costumbre, y la que se lió. Salió el señor comandante, amenazándo con hacernos pasar la noche allí, era medio de risa medio de miedo, pero eso sí, finalmente pagamos la mitad.

jueves, 4 de junio de 2009

En Guinea!

Os dejamos la ultima vez con la duda de si teniamos transporte a Guinea o no. Pues si que lo conseguimos, y esa misma noche ademas. Genial. El pequenho detalle, y por eso el coche hacia el trayecto con tanta urgencia, es que con nosotros viajaba un cadaver. Por suerte el cadaver viajaba en la baca, metido en un ataud; este no parecia muy estanco, pues cuando el jeep frenaba bruscamente, unos liquidillos sospechosos resbalaban por el parabrisas. Una delicia..., que ademas se prolongo durante diez horas para hacer 120km. Os podeis imaginar la "autopista", que dentro de un mes estara totalmente impracticable por las lluvias. El cruce de fronteras a las tantas de la manhana fue un poema, tal vez llegue el momento en que estas cosas ya no nos sorprendan.

Asi que ya estamos en Guinea. De Mali hemos venido a Labe, desde donde escribimos. Lo del transporte da mucho de si (un poco de paciencia los que conozcais bien Africa): en el Peugeot 504 normal (no familiar) que nos ha traido, viajabamos 7 dentro y 4 en la baca (encima de 250kg de cemento en sacos). Esta claro que en Europa desaprovechamos los coches.

Y seguimos comiendo arroz...

martes, 2 de junio de 2009

Esperando para cruzar a Guinea

Estamos en Kedougou, al sureste de Senegal, esperando a que salga el transporte que nos tiene que llevar a Mali Ville (un pueblo de Guinea, no confundir con el pais Mali). Lo de esperar va en serio, pues no sabemos si va a salir manhana, pasado o al otro... El transporte solo sale cuando se llena, y parece que no hay mucho trafico a Guinea estos dias.

En fin, el caso es que como no estaba prevista esta parada y ademas tenemos problemas con la camara de fotos (parece que ha fenecido la pobre, y lo malo es que no creo que podamos comprar otra hasta Bamako, Mali), no tenemos nada preparado para contaros. Pedimos disculpas a nuestos avidos lectores (mas noches de insomnio :-)). Pero como no sabemos cuando vamos a poder escribir de nuevo, ahi van unas notas y tal vez en otro momento ya las complementaremos (insisto en lo de "tal vez", eh, que estamos de vacances).

lunes, 18 de mayo de 2009

Gambia

"Gambia no problem", o, cuando se dan cuenta de donde eres (pues por aqui viene mucho turista espanhol), "Gambia, no pasa nada". La verdad es que si no fuera por los pelmas de las playas y de los mercados, al acecho de turistas crédulos o despistados, Gambia es bueno, bonito, barato.

Todo es relativo, claro; lo dicho vale cuando lo comparas con la vecina Senegal, caotica y (sobre todo, en sitios como Dakar) sucia. A su lado, en Gambia hay servicio de recogida de basuras, las calles y carreteras son un poco mas civilizadas y, en general parece que, por lo menos desde el punto de vista de un recien llegado, el pais funciona mejor. Sera porque es mas pequenho (el menor de Africa), aunque eso le deberia crear otro tipo de problemas; o tal vez sea porque tienen una especie de dictadura (o dictablanda), cuyo jefe se ha empenhado en hacer de Gambia un destino turistico. En cualquier caso, si sigo por ese camino me meto en aguas procelosas (nacionalismos, dictaduras), o sea que mejor lo dejo.

Ah, la lucha senegalesa!

Gracias a todos por vuestros comentarios, privados y en el blog. Lo que mas curiosidad ha despertado y lo mas solicitado ha sido la foto de Hugo en el R21, pero ey, que era yo la que iba entre el y estas grandes mamas africanas, ni sonyar con llegar hasta el bolsillo para alcanzar la camara. Donde si pude por ir de pie, fue en esta furgoneta de habitualmente 9 plazas, donde en Senegal meten a 25, mas los que van arriba.

Pero aquel viaje no se repetira. Y Hugo no lo conto todo. Los frenazos que pegabamos cuando nos salian al paso esos dromedarios a los que el coche no llegaba ni a la rodilla, el terror de que no
s alcanzase un escupitazo de los que nuestros companyeros de delante lanzaban por la ventana, los c-u-a-t-r-o moviles que la senyora a mi lado saco del bolso para finalmente pedir uno prestado porque no tenia saldo en ninguno de ellos, las dos veces que paramos en mitad de la nada para que todos saliesen, se lavasen, y rezasen tirados sobre la arena en direccion a la meca, las botellas de cristal que tiraban por las ventanas, como si solo fuese a nosotros a los que nos ha tocado parar por pinchazos...

En Senegal han cambiado muchas cosas.A pesar de ser tambien musulmanes no se tapan tanto. Las senegalesas son muy guapas pero no hay peligro, basta con dejar a Hugo observarlas un minuto largo sin pestanyear, para que en algun momento vea surgir un hermoso escupitajo entre sus dientes, y solucionado. Y es que nuestro ojo y nosotros podremos hacernos a muchas cosas, a su color de piel, sus ropas coloridas, sus imaginativas pelucas, la falta de aceras, la suciedad reinante, la vivacidad de sus mercados, sus exquisitas comidas, su decrepito parque de coches, pero a otras...

domingo, 3 de mayo de 2009

De transporte humano y otras cuestiones logisticas

"Yo no viajo para llegar a ningun sitio. Lo hago tan solo por el placer de ir." Eran otros tiempos y todavia se podian acunhar frases lapidarias, ahora la originalidad es un poco mas dificil de conseguir. En cualquier caso, no le falta razon al iluminado que dijo esto, pero estoy convencido de que ni media casi dos metros ni viajaba en las condiciones que lo hacemos nosotros. Pero vayamos por partes.


Desde la marroqui Dajla, la antigua Villa Cisneros (ah, el imperio!), pillamos un bush-taxi, uno de los millones de Mercedes 190 D que pululan las carreteras de esta zona (me pregunto si quedara alguno en Europa) para cruzar a Mauritania. Ibamos 6, no demasiado mal para lo que despues hemos visto, aunque el trayecto hasta Nouadhibou (creo que eran unos 500-600km) fueron 8 horas "asardinados". Eso si, bonito paisaje, desierto a un lado y el mar al otro. Para cruzar la frontera perdimos a uno (un guineano muy sonriente) que se habia pasado seis dias en su permiso de estancia en Marruecos (vuelta a Rabat, pobre), pero a cambio se nos metieron otros dos en el coche. La frontera entre ambos paises es un no-man's-land, plagadito de coches destrozados y abandonados, tal vez porque transcurre por un campo de minas... Mejor no pensar.

miércoles, 22 de abril de 2009

A las puertas del Sahara

Hace diez días que salimos y ya estamos a 2000 kms de Donosti, en las puertas del Sahara.

Hemos pasado por sitios conocidos - Casablanca y Marrakech - y como novedad hemos subido el Jebel Toubkal (4.167 m) en el Alto Atlas, la montanya mas alta del norte de Africa y con mas nieve de la esperada.



Ahora escribimos desde Mirleft, un pueblo costero de lo mas relajado y con unas estupendas playas solitarias donde coger fuerzas antes de empezar a cruzar el Sahara, camino de Mauritania. M-a-u-r-i-t-a-n-i-a, que bien suena.

sábado, 11 de abril de 2009

Con un par


-“Con un par.” Esta es la muy castiza y elocuente frase que, para unos cuantos amigos, ha suscitado el anuncio de nuestro viaje por tierras africanas. No tanto por el destino, que también, sino por el coger un sabático y dedicarse a lo que uno realmente quiere hacer. Hay un cierto contrasentido en eso de tener que tener valor para hacer lo que uno realmente quiere hacer, pero parece que la muy cochina vida siempre nos dirige por derroteros no deseados y para salirse de ese surco cada vez más profundo de lo cotidiano y de lo que comúnmente se entiende como “lo responsable”, hace falta “tener un par”. En fin, no lo sé, pero seguro que el no tener ni hijos ni hipotecas ayuda a tomar la decisión…

El caso es que nos vamos de viaje por África. No voy a entrar en la discusión de si es de viaje, de turismo, de “vivencias y experiencias” (horror) o de qué, pero sea como sea, este lunes volamos desde Madrid a Casablanca. Desde ese punto, y utilizando transporte público terrestre ahí donde se pueda, el itinerario se resume en una “V” zigzagueante, bajando por el oeste desde Marruecos a Sudáfrica y subiendo por el este hasta Egipto. Más o menos. Mucho más concretos no podemos y no queremos ser, pues parte de la gracia es ir decidiendo sobre la marcha los caminos, los destinos y los tiempos. Además, parece que África nos sorprende continuamente con guerras y pacificaciones, temporadas de lluvias y sequías, procedimientos de entrada a un país caprichosamente volubles y otras zarandajas similares, que añaden algo de sal y pimienta al viaje pero que hacen que cualquier planificación termine siendo un ejercicio inútil. Así que paciencia y ya os lo iremos desvelando en este blog.